Test Feature Post 1

Ea eam labores imperdiet, apeirian democritum ei nam, doming neglegentur ad vis. Ne malorum ceteros feugait quo, ius ea liber offendit placerat, est habemus aliquyam legendos id. Eam no corpora maluisset definitiones, eam mucius malorum id. Quo ea idque commodo utroque, per ex eros etiam accumsan.
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Test Feature Post 3.

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Test Feature Post 4.

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8/4/2014

Notas sobre cambio climático y su relación con empleo

Posted | Posted by Enrique Rebolledo

La OCDE nos muestra en el siguiente gráfico la relación entre empleo y objetivos de migitación, considerando la desviación de escenarios tendenciales. Claramente las renovables siguen siendo las mayores generadoras de empleo, junto con el transporte, y aunque no nos guste mucho también la nuclear. Por otra parte, los sectores más afectados son aquellos relacionados con los combustibles fósiles.

Sectoral changes in employment with ambitious climate change mitigation policies, OECD countries In % deviation from the business-as-usual (BAU) scenario in 2030



OECD. 2012. Enabling Local Green Growth. Addressing Climate Change Effects on Employment and Local Development. Link. A través del proceso de cambio de las economías de alta intensidad de carbono a las actividades de bajo carbono se crearán nuevos puestos de trabajo, se perderán otros, y se reestructurarán muchos puestos de trabajo, lo que implica la modernización de habilidades existentes. El objetivo es apoyar a las áreas locales, ya sean ciudades, áreas rurales o en pequeñas comunidades, a gestionar la transición a una economía de bajas emisiones de carbono mediante el desarrollo de un conjunto adecuado de las iniciativas que se alinean con las políticas globales y nacionales, al tiempo que refuerza su capacidad para coordinar y tomar medidas en el nivel local. Al mirar a los estudios de caso en cuatro países con cierto detalle, y basándose en las experiencias de otros, este informe presenta un enfoque "bottom-up" sobre la acción frente al cambio climático.


OIT. 2013. Hacia el Desarrollo Sostenible: Oportunidades para el trabajo decente y la inclusión social en una economía verde. Link

Una economía verde es necesaria para que el desarrollo sostenible sea una realidad. Sin embargo, como este informe pone de manifiesto, una economía verde, siempre que esté acompaña de un conjunto de políticas apropiado, tendrá también como resultado la creación de más y mejores puestos de trabajo, que sacarán a la gente de la pobreza y promoverán la inclusión social. De hecho, el modelo del crecimiento de las pasadas décadas ha sido ineficaz, no sólo en términos económicos, también en términos ambientales así como en cuanto a empleo y perspectivas sociales. Este modelo sobre utiliza los recursos naturales, es medioambientalmente insostenible y no ha conseguido cumplir las aspiraciones de una gran parte de la sociedad que busca trabajo decente productivo y vidas dignas. 

OECD. 2010. Greening Jobs and Skills. Labour market implications of addressing climate change. Link. Los impactos del cambio climático en las políticas de adaptación y mitigación sobre los mercados de trabajo siguen siendo desconocidos a pesar de la reciente demanda de la producción de conocimiento y difusión sobre este tema y la creciente avalancha de informes y estudios. La búsqueda de modelos alternativos de crecimiento en medio de la crisis financiera ha aumentado el interés en el " paradigma de crecimiento verde" y lo que significa para una recuperación del empleo. En este trabajo se analizan algunos de los impactos del cambio climático , incluyendo el mercado de trabajo, la regulación, la dinámica de crecimiento verde en el nivel de desarrollo de habilidades para el empleo y las implicaciones locales para la mitigación y el crecimiento verde. Aunque el documento no proporciona toda la respuestas al enigma verde (los empleos verdes vendrán pero ¿cómo?), argumenta que la mayor parte de los beneficios vendrán de centrar los esfuerzos en la transformación habilidades , herramientas e iniciativas. 


PNUMA. 2009. Cambio Climático, sus Consecuencias en el Empleo y la Acción Sindical. Link. El objetivo de este Manual sobre “Cambio Climático, Consecuencias en el Empleo y Acción Sindical” es de fortalecer la comprensión del cambio climático, las políticas de mitigación y adaptación, así como también sus consecuencias sobre el empleo. Los sindicatos ocupan un lugar esencial en la sensibilización de los trabajadores sobre los impactos del cambio climático en el empleo, en la promoción y la demanda de programas de mitigación y adaptación a los sectores público y privado, así como en la formación de los trabajadores para que estos últimos contribuyan y verifiquen que esas medidas hayan sido implementadas correctamente. Con respecto a esto último, el acceso a la información y a la formación son necesarios para mejorar las condiciones de trabajo. El propósito de este Manual es de brindar a los trabajadores y a los sindicatos información general y consejo sobre como trabajar en el tema de cambio climático. 


Twitter: bajoencarbono
bajoencarbono.com

1/4/2014

Noticias cambio climático Abril 2014

Posted | Posted by Enrique Rebolledo

Sobre el informe del #IPCC en The Economist

So how much might all these influences affect the world economy? The IPCC's surprising answer to that is: hardly at all. A 2°C rise in temperature, it says, could result in worldwide economic losses of only 0.2% to 2% of GDP a year. The trouble is, as the IPCC also says, this figure is misleading. GDP is a bad measure of climate impacts and the economic models used are hopeless ("completely made up", said one recent critic). GDP does not account for catastrophic losses, which may be the most important kind. As an income measure, it gives less weight to the poor—but the poor are more vulnerable to climate change than the rich. That is true both between countries (Bangladesh is more vulnerable to floods than the Netherlands) and within them (richer Bangladeshis live in safer areas). The models do not take account of things like "tipping points"; do not care if carbon concentrations go sky-high and assume that if an economy were ravaged by drought or floods, it would suddenly have lots of "spare capacity" that could be redeployed.

But in some ways, the IPCC's new assessment also explains why all this does not really matter. Models are useful for calculating costs and benefits: you invest this much in new capacity and earn that much as a result. But, as the report implies, climate change is not a problem just because its costs outweigh its benefits. Rather, it matters because it increases risk, causes unpredictable interactions between climate and social or factors and because it manifests itself as extreme events (floods, heat waves) which inflict huge damage in a flash. Previous IPCC reports are looked at particular parts of this picture. The new assessment for the first time looks at climate change not just as a problem in its own right but as something that is merely part of an even bigger context.


Mercados de carbono a nivel mundial (Vacío en América Latina)



The World Carbon Market Database is a comprehensive analytical tool, which includes information on the carbon trading schemes developed in the world.It currently includes data on the following carbon trading schemes:

3 meses aprobado el impuesto al carbono y sin reglamento para compensar con proyectos


Mexico companies await rules on using carbon credits to offset new tax pointcarbon.com 
SAO PAULO, March 27 (Reuters) - Three months after implementing its new carbon tax on fossil fuels, the Mexican government has yet to publish rules that would allow for companies to buy carbon credits and use them to reduce their tax bills.
Fuente: http://www.pointcarbon.com/news/reutersnews/1.4629647

11/2/2014

Los nuevos empleos de la #ReformaEnergética en México

Posted | Posted by Enrique Rebolledo

A continuación se presentan algunos puestos de trabajo que tienen que ver con la transición y #ReformaEnergética de México. Estos empleos requieren cada vez de un mayor conocimiento técnico en ingeniería, la transferencia de tecnología, y la financiación adecuada que permita alcanzar los objetivos relacionados a los compromisos de energía limpia, #cambioclimático y #empleosverdes. 

Managing Director - Thermal Services - Mexico DF - Alstom
Alstom
Alstom, a world leader in power generation, electrical grid and rail transport infrastructure. With a presence in over a hundred countries and a broad range of products and services in the power generation, electrical grid and rail transport infrastructure markets, Alstom is at the forefront of economic, social and environmental progress.

Customer Service Engineer - Vestas - Mexico DF http://goo.gl/4rl49J
Vestas
Vestas Wind Systems A/S es un compañía danesa dedicada a la fabricación, venta, instalación y mantenimiento de aerogeneradores. La compañía dispone de plantas situadas en Dinamarca, Alemania, India, Italia, Rumanía, Estados Unidos, Reino Unido, España, Suecia, Noruega, Australia y China, empleando a más de 20.000 personas

Job: Product Application Engineer - EcoBusiness
Schneider Electric
As a global specialist in energy management with operations in more than 100 countries, Schneider Electric offers integrated solutions to make energy safe, reliable, efficient, productive and green across multiple market segments. The Group has leadership positions in energy and infrastructure, industrial processes, building automation, and data centres/networks, as well as a broad presence in residential applications. 


Business Development Manager (Solar Energy/ LED lighting) in Mexico
ReneSola
ReneSola is US listed multi-international company. We have worldwide business network and sales branches established in Americas, Europe, Japan, Australia, Singapore and other the APMEA, providing customers with timely services and high-quality photovoltaic and LED Lighting products. With our innovative technology capabilities and quality products, ReneSola is actively expanding the downstream business, providing integrated solutions for commercial, residential and utility projects to tirelessly and continuously improve the strategic status of energy and to further improve our innovative capability.


Coordinador(a) de Adaptación al #CambioClimático
WWF México
WWF trabaja en México desde 1990 apoyando la ejecución de acciones de conservación en el campo, mientras influye en las políticas ambientales en el ámbito nacional,

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15/1/2014

Subsidios e impuestos ambientales ¿para qué?

Posted | Posted by Enrique Rebolledo

OECD sobre México y crecimiento verde

En 2013 la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) nos volvió a dejar mal parados en el Environmental Performance Review, que compara el desempeño ambiental de los países miembros. México resultó ser quien menos recauda en términos de impuestos ambientales de los 34 países que pertenecen a este organismo. También es el que más subsidia acciones que alteran el equilibrio ecológico, como el consumo de gasolina o la agricultura extensiva, acabando con ecosistemas que albergan el 12% de la biodiversidad mundial. La OCDE estima que México perdió en 2010 cerca del 7% del PIB por degradación ambiental[1]. Si sumamos las eventos climáticos extremos como las sequías, inundaciones y huracanes el número es mucho mayor.

En teoría, la política ambiental de un país busca lograr o mantener una calidad ambiental mínima que considere la salud de los ecosistemas y de las personas. En México, esta política está a cargo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Una de las herramientas para lograr la política ambiental son los impuestos ambientales o ecológicos, que modifican el comportamiento y consumo de las personas en el mercado. El ejemplo más simple es una sanción  a quien tira basura en la calle. Si esa persona sabe que la multa es alta y probable, dejará de tirar basura, y la sociedad en su conjunto se beneficiará de una ciudad limpia. Uno de los primeros impuestos ambientales en México fue el cobro de un centavo por litro de gasolina consumido en la Ciudad de México para crear un fideicomiso de mejora ambiental. Con los recursos recaudados se financiaron obras e infraestructura para mejorar la calidad del aire, eliminando el plomo en combustibles, reduciendo las emisiones de coches, instalando verificentros, así como sistema de control de emisiones en la industria.

Los impuestos ambientales tienen muchas formas, pero todos buscan cambiar los precios relativos de bienes y servicios para lograr una meta ambiental. En México se implementó sin éxito un impuesto a las bolsas de plástico, por sus múltiples impactos negativos, como la dificultad para reciclarlas, el taponamiento de drenajes y su uso como contenedores de más basura en las calles. El impuesto consistía en obligar a las empresas de consumo a vender bolsas para el empaque, creyendo que si las bolsas tenían un costo significativo, la gente preferiría ir con su bolsa de tela a hacer la compra. Pero, la pregunta que no se hizo fue: ¿cuál debería ser el precio de venta de una bolsa de plástico al público para que la gente prefiera utilizar una de tela? Hoy las bolsas siguen siendo “gratuitas” porque los supermercados prefirieron absorber el costo, que resultó ser bajíismo.

La efectividad de los impuestos ha sido probada desde mediados de 1800 cuando en la ciudad de Londres se puso en marcha la prohibición de quemar combustibles fósiles que dañaban la calidad ambiental de la ciudad y provocaban enfermedades que disminuían la productividad. Las empresas sufrían el ausentismo del personal y por tanto de la operación diaria), las personas no cobraban sus salarios, y la administración pública también se veía afectada, pues al haber menos actividad económica recaudaba menos impuestos, como el impuesto sobre la renta.

Los impuestos ambientales se han utilizado con el doble objetivo de 1) desincentivar una actividad que deteriora la calidad ambiental, como la contaminación del aire generada por las plantas de electricidad que funcionan con combustibles fósiles, y 2) con lo recaudado mejorar ese sector, por ejemplo, a través de subsidios a las energías renovables. En México la Ley General de Cambio Climático prevé el desarrollo de políticas fiscales e instrumentos económicos y financieros con enfoque climático, con el fin de premiar a quien produzca energía más limpia y sancionar con impuestos y multas a quien contamina. Lo más interesante de este tipo de impuestos es que logran beneficios múltiples para toda la sociedad, ya que pueden internalizar los costos del daño ambiental que un agente infringe sobre otro, siempre y cuando estén bien definidos los derechos de propiedad. Otros beneficios incluyen la creación de empleo, desarrollo tecnológico e investigación científica aplicada. Además de la citada ley, existen otras tantas con sus respectivos reglamentos secundarios para fijar impuestos y subsidios ambientales, sin embargo su viabilidad política ha sido causa de constante de rechazo.

El caso más efectivo del uso de impuestos ambientales ha sido la combinación de elementos de política ambiental para reducir la lluvia ácida en Estados Unidos y en el norte de Europa. En ambos casos se buscó reducir la contaminación provocada por plantas de generación eléctrica que usaban carbón como combustible, limitando el volumen de emisión de los contaminantes responsables de la lluvia ácida que afectaba a la población, la infraestructura y la agricultura. La autoridad ambiental repartió permisos de emisión a las empresas de generación eléctrica con base en su tamaño y capacidad, con la obligación de reducir sus emisiones un 50% en diez años. Estos permisos podrían ser utilizados por las propias empresas o vendidos en el mercado de permisos. Ante esta regulación, las empresas podían decidir entre: a) mejorar su tecnología y usar menos permisos, pudiendo vender el excedente en el mercado, b) aumentar su generación y comprar más permisos de emisión, bajo el riesgo de enfrentar precios mayores, o c)  cerrar la instalación y vender los permisos recibidos. A este principio se le llama “quien contamina paga”.

En 2010, en la Conferencia de las Partes de Cancún, y más tarde a través de la Ley General de Cambio Climático, México se comprometió a reducir 30% sus emisiones de gases de efecto invernadero para el 2020, y en 50% en el 2050. Aunado a esto, la Ley General de Cambio Climático prevé que la generación eléctrica proveniente de fuentes de energía limpias alcance por lo menos 35% en 2024. Para apoyar el logro de estas metas la reforma fiscal de 2013 presentó una batería de impuestos ambientales, principalmente enfocados en reducir el impacto negativo de los pesticidas[2], y a establecer una tasa impositiva a la emisión de gases de efecto invernadero provenientes del consumo de combustibles fósiles, con el fin de combatir el cambio climático. La intención es buena, pero no suficiente, pues no modifica el patrón de consumo de gasolina que usamos en el transporte. Si queremos penalizar el consumo de gasolina debemos acompañarlo de un incentivo a su opuesto, que puede ser el subsidio a combustibles alternativos, al transporte público de alta calidad y al coche eléctrico. No son opciones que compiten entre si, pues en realidad necesitamos de las tres. Desgraciadamente estos incentivos no existen en la Ley de Egresos de la Federación 2014 y los recursos dispuestos por el gobierno federal y en la forma de incentivos son mínimos o inexistentes.

Para 2024 México tendrá que lograr una mezcla de fuentes de energía que incorpore hasta un 35% de generación de electricidad a partir de fuentes renovables. Teniendo en cuenta que a finales de 2013 este valor era de 2.9%, y que el proceso de puesta en marcha de una planta de generación eléctrica nueva es de al menos 4 años, es previsible que la Ley General de Cambio Climático no se cumpla. Sin duda el 2014 será un buen año para ponerle dientes a esta ley, incluso la recién aprobada reforma energética ya prevé a través de un decreto las obligaciones sobre energías limpias y reducción de emisiones contaminantes que deberán reflejarse en la legislación secundaria correspondiente, así como el Programa Nacional de Aprovechamiento Sustentable de Energía. Si no se ponen en marcha incentivos, multas y sanciones concretas, la distancia entre los compromisos políticos y ambientales de México no será consistente con los recursos que se requieren para su implementación. Una vía para facilitar este empate es la combinación de impuestos ambientales relacionados con el consumo de combustibles, con el mercado de certificados de generación de electricidad de fuentes renovables, como herramientas y mecanismos que generan incentivos de mercado ideales para nuestro contexto.

Los certificados de generación de energía eléctrica renovable (Renewable energy certificates) son típicamente emitidos por entidades independientes de validación o agencias gubernamentales. Este tipo de certificados se utilizan en Australia, Estados Unidos y Europa de forma exitosa. Funcionan como un estímulo y obligación de cumplir con la cuota de energía renovable que una instalación genera, y su funcionamiento es relativamente simple y transparente. El regulador, en el caso mexicano sería la Comisión Reguladora de Energía, quien traslada a las empresas de generación (públicas o privadas) la meta nacional de contar con una mezcla de 35% de generación eléctrica basada en combustibles limpios. De esta forma, las empresas internalizan la obligación de generar electricidad con fuentes renovables en sus costos de capital y operación, generando un entorno más atractivo para las tecnologías más limpias y eficientes. Cada certificado se emite mensualmente con base en la generación eléctrica real despachada a la red. De esta forma, una empresa de energía eólica tendría 100% de su generación certificada como renovable, pudiendo vender el 65% de sus certificados en el mercado abierto. Por el contrario, las empresas que usaran combustibles fósiles se verían beneficiadas al adquirir certificados que les permitan lograr su obligación de contar con un 35% de energía renovable producida virtualmente en sus instalaciones. Las empresas reguladas por este mercado pueden intercambiar comercialmente certificados con base en sus planes de inversión y operación de largo plazo, en un mecanismo público de intercambio, similar a la bolsa.

Para cerrar la pinza de los impuestos y subsidios ambientales deberíamos asegurar una tasa impositiva a una gran cantidad de elementos que están presentes en nuestra vida diaria y que crean situaciones de riesgo a la salud pública en el corto plazo, como el cáncer asociado a la contaminación de alimentos, exposición a compuestos tóxicos, el estrés provocado por el ruido, la congestión y saturación del transporte, así como el riesgo asociado a inundaciones, sequías y huracanes que atentan contra nuestra seguridad alimentaria, cadenas de suministro y la competitividad de esta economía emergente. Además del beneficio en la calidad de vida, se pueden generar empleos, investigación científica aplicada, desarrollo tecnológico e inversión más sustentable. El esfuerzo merece la pena.

Enrique Rebolledo es economista, incansable promotor de un México un poquito más limpio y sustentable.
er@bajoencarbono.com
Twitter: bajoencarbono





[1] La degradación ambiental se a la utilización de nuestros recursos renovables a una velocidad mayor a la que la naturaleza puede reponerlo. Otra forma de degradarlos, es inutilizarlos mediante la contaminación. Fuente: Tedel.org
[2] Se prevé que los impuestos ambientales a plaguicidas recauden 184.7millones de pesos, mientras que el impuesto al bióxido de carbono contenido en combustibles fósiles, excepto gas natural, permita una recaudación de 14,641 millones de pesos en 2014.

4/12/2013

Impuesto al bióxido de carbono aprobado ¿qué esperar en 2014?

Posted | Posted by Enrique Rebolledo

Una de las novedades más interesantes de la reforma fiscal en México ha sido la inclusión de un impuesto al bióxido de carbono.

Notamos una importante aportación del Consejo Coordinador Empresarial que facilitó la puesta en marcha de esta tasa al ofrecer la opción de compensar el pago del impuesto al carbono a través de reducciones certificadas de emisiones, también conocidas como bonos de carbono.

Esta medida, en complemento con los esfuerzos de la Bolsa Mexicana de Valores, con su iniciativa México CO2 son un precedente importante para el mercado de carbono, sin embargo no son suficientes para garantizar que haya suficientes jugadores, ni que la válvula de salida sugerida en la compensación u offsets sea de menor costo. En 2014 deberíamos ver cómo este impuesto se homologa para la industria, así como su vinculación con otros mercados o iniciativas nacionales o sub-nacionales.

Lo más importante ahora es entender cómo los cerca de 2,000 millones de dólares que se recaudarán principalmente en las bombas de Pemex van a ser "devueltos" a la economía a través de alguna entidad que elija proyectos de reducción de emisiones. A la vez, las empresas que tengan un alto uso de combustibles fósiles (exceptuando el gas natural) buscarán un compensar este IEPS a favor para acreditar con proyectos certificados de alguna forma, como la que ofrece CO2 Standard

México se ha comprometido a reducir 30% sus emisiones en 2020, y en 50% al 2050, en un contexto donde los precios de combustibles fósiles están en aumento exponencial, particularmente a partir de la eliminación gradual de subsidios. Aunado a esto la Ley General de Cambio Climático prevé que la generación eléctrica proveniente de fuentes de energía limpias alcance por lo menos 35 % en 2024. 

¿Veremos un mercado activo de certificados de reducción de emisiones? En 2024 tendremos que lograr un mix energético con 35% de generación de fuente renovables. A finales de 2013 este valor era de 2.9% - 5.7tWh (12.08% - 23.8 tWh, si se incluye la gran hidroeléctrica). Sin dudas el 2014 será un buen año para poner dientes e incentivos a la ley, y el mercado de certificados de generación de electricidad de fuentes renovables son ideales para nuestro contexto. 

Los certificados de generación de energía eléctrica renovable (Renewable energy certificates) se utilizan en Australia, Estados Unidos y Europa. Funcionan como un estímulo y obligación de cumplir con la cuota de energía renovable que una instalación genera. El regulador traslada a las empresas de generación (públicas o privadas) la obligación de contar con un mix energético igual al a meta nacional (35%).  De esta forma las empresas internalizan en sus costos de capital y operación, generando un entorno más atractivo para las tecnologías más limpias y eficientes. Cada certificado se emite mensualmente con base en la generación eléctrica real despachada a la red. Las empresas reguladas se pueden «encontrar» en un mecanismo público de intercambio, similar a la bolsa.