Mercados voluntarios existen fuera del mandato regulatorio y se usan principalmente por grandes corporativos (seguros, utilities, bancos) que buscan por una parte reducir su riesgo no regulatorio (marca, prestigio, CSR, etc.) , y que se preparan de cara a una oportunidad de mercado y protección de valores derivado de un posible cambio regulatorio en el mercado. Ejemplos de ello son el Chicago Climate Exchange (CCX). Es el mercado que ha crecido más rapidamente, en buena medida por ser definido por la industria/mercado. Algunos de sus estándares son Voluntary Carbon Standard o el Gold Standard, por ello presentan diferentes características diferenciandolas de los mercados regulados, sobre todo en plazos de entrega, sectores.
Mercados de consumidores permiten a individuos estimar sus emisiones derivadas de actividades diarias, como consumo eléctrico, transporte, viajes en avión, etc, y permiten compensar sus emisiones a través de proyectos de una cartera en la que se puede elegir. Es el mercado más pequeño, y el más cercano al boutique market de carbono, pues se puede elegir una pequeña planta minihidráulica en Euskadi, o bien eficiencia energética en México en el ámbito rural, por nombrar algunos.
¿De qué ha dependido cada uno de estos mercados? Basicamente de la regulación de cada una de las fuentes, la complejidad de los procesos asociados a ellos, y en teoría, la coste-efectividad de ponerla en el mercado en la forma de una reducción de emisiones. Este gráfico nos da una breve idea:

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Posted by Bajo en Carbono

